Entre los doce apóstoles elegidos por Jesucristo, Santiago el Mayor ocupa un lugar destacado. Hermano de Juan el Evangelista e hijo de Zebedeo, fue uno de los primeros llamados por Jesús y también el primero entre los apóstoles en sufrir el martirio. Su vida, misión, martirio y legado de fe marcaron la historia de la Iglesia y de la cristiandad occidental, especialmente a través de la devoción a Santiago de Compostela en España.

Llamado por Jesús y parte del círculo íntimo
Santiago fue llamado mientras trabajaba como pescador junto a su hermano y su padre. Al escuchar la invitación de Cristo —«Síganme, y los haré pescadores de hombres» (Mateo 4,19)— lo dejó todo y siguió al Maestro.
Jesús lo apodó, junto con su hermano Juan, «Boanerges», que significa «hijos del trueno» (Marcos 3,17), señalando su temperamento impetuoso. Santiago fue testigo de momentos clave del ministerio de Jesús, como la resurrección de la hija de Jairo, la Transfiguración en el Monte Tabor y la agonía en Getsemaní. Formó parte del círculo más íntimo de Cristo, junto a Pedro y Juan.
La misión después de la Ascensión de Cristo
Tras la ascensión de Jesús y la venida del Espíritu Santo en Pentecostés, los apóstoles se dispersaron para evangelizar. La Escritura no dice explícitamente dónde fue Santiago, pero según una antigua tradición de la Iglesia en la Península Ibérica, predicó el Evangelio en lo que hoy es España, especialmente en Galicia y Zaragoza.
Según esta tradición, su misión fue difícil y con escasos frutos. En un momento de desánimo, Santiago recibió una visión extraordinaria de la Virgen María, que aún vivía en Jerusalén, apareciéndole sobre un pilar de luz junto al río Ebro. Este episodio se conoce como la Aparición de Nuestra Señora del Pilar y es considerado el primer milagro mariano de la historia cristiana, relacionado con la bilocación.
Fuentes que registran esta tradición
Aunque no se encuentra en los Evangelios, estos relatos provienen de textos venerables dentro de la tradición latina, usados incluso en contextos litúrgicos y devocionales. Las principales fuentes son:
- Breviarium Apostolorum (siglo VI)
- De Ortu et Obitu Patrum, de San Isidoro de Sevilla (siglo VII)
- Translatio Sancti Iacobi, en el Códice Calixtino (siglo XII)
- Legenda Aurea, de Santiago de la Vorágine (siglo XIII)
Estos textos forman parte de la herencia devocional de la Iglesia, especialmente en España.
El martirio de Santiago
Santiago fue el primero de los doce apóstoles en sufrir el martirio. Según los Hechos de los Apóstoles, murió por orden del rey Herodes Agripa I:
«Por aquel tiempo el rey Herodes echó mano a algunos de la Iglesia para maltratarlos. Mandó matar a espada a Santiago, hermano de Juan.» (Hechos 12,1-2)
Su martirio ocurrió hacia el año 44 d.C. en Jerusalén. Este hecho constituye el dato histórico más seguro de su vida.
La traslación milagrosa: ¿Cómo llegó su cuerpo a España?
Aquí comienza la parte más fascinante de la tradición compostelana. Tras el martirio de Santiago, dos de sus discípulos —Atanasio y Teodoro— habrían trasladado su cuerpo a España, cruzando el Mediterráneo.
Según la tradición, el viaje se realizó en una barca sin velas, remos ni tripulación, guiada milagrosamente hasta Padrón, en Galicia. Allí, el cuerpo del apóstol fue sepultado en un campo desierto, más tarde llamado Campus Stellae —Campo de la Estrella.
Las principales fuentes que conservan este relato son:
- El Códice Calixtino (libro I, cap. XVII)
- La Legenda Aurea
- Las Crónicas Compostelanas (siglos IX–XIII)
- El Martirologio Romano (25 de julio)
Redescubrimiento de la tumba y nacimiento de Santiago de Compostela
En el siglo IX, hacia el año 813, un ermitaño llamado Pelayo vio luces misteriosas en el cielo sobre un campo. El obispo Teodomiro de Iria investigó y descubrió una tumba antigua, identificada como la de Santiago.
El lugar se convirtió en santuario y, con el tiempo, en uno de los mayores centros de peregrinación de la cristiandad: Santiago de Compostela. El Camino de Santiago se sumó así a Roma y Jerusalén como destino fundamental de fe.
Devoción y patronazgo
Santiago fue proclamado patrón de España. Durante la Edad Media, se le vinculó a la resistencia cristiana frente al dominio musulmán, dando origen a la imagen de Santiago Matamoros, el guerrero celestial que auxiliaba a los ejércitos cristianos durante la Reconquista.
Es también protector de los peregrinos y patrono de los viajeros y misioneros.
Conclusión
La historia de Santiago el Mayor combina hechos bíblicos e históricos —como su martirio en Jerusalén— con la rica tradición devocional de la Iglesia en Occidente. Aunque su misión en España y la traslación de su cuerpo no figuran en la Escritura, forman parte de una tradición sólida, litúrgica y venerada.
Lejos de ser una leyenda apócrifa, la devoción a Santiago el Mayor permanece viva hasta hoy. Su fiesta se celebra cada 25 de julio, especialmente en Compostela, donde innumerables peregrinos siguen caminando tras las huellas de este gran apóstol del Señor.